Abro los ojos.
No recuerdo haberme dormido, y por un instante, la inquietud me asalta. Siento que algo me aprieta el pecho, como si me faltara algo. Me incorporo y miro a mi alrededor: estoy en mi cama, rodeada de mis cosas. Todo está bien, pero de nuevo tengo esa sensación de que algo me falta, sin que me falte nada.
Sólo puedo decir que no ha sido nada más que un sueño. Un sueño en el que realizaba un viaje inolvidable a una tierra tan hermosa como encantada. Un sueño en el que la confianza y la camadería daban paso a miles de bromas, a risas y sonrisas y creaba un sentimiento de alegría generalizado. Un sueño en el que las anécdotas se sucedían, donde el tiempo parecía desafiar a todas las leyes conocidas, estirándose de manera extraña. Un sueño donde los problemas se olvidaban y todo parecía distinto.
Un sueño…
Un suspiro se escapa de entre mis labios, casi inaudible, como de puntillas. Sólo ha sido un sueño.
Me dispongo a dormir de nuevo, con la esperanza de sumergirme otra vez en ese maravilloso mundo, de disfrutar ese viaje durante las horas que me quedan antes de reanudar mi rutina. Pero mi mirada se cruza con algo, en el suelo: una maleta abierta, prácticamente vacía.
La alegría que eso me produce no puede ser descrita con palabras.Como si hubiese estado esperando justo ese momento para reaparecer, un dolor latente en la pierna me indica que las caminatas no han podido ser una simple ilusión. El cansancio que el repentino despertar había obviado me golpea ahora como un mazo, recordándome que aún me quedan muchas horas de sueño que recuperar. La sonrisa no desaparece entre las mantas cuando me acurruco bajo ellas, recordando el frío que pasé, porque cada una de esas cosas me demuestra que ha sido algo real.
He hecho ese viaje. He conocido esos sitios impresionantes, y he compartido momentos inolvidables con gente importante para mí.
Empiezo a recordar y las imágenes aparecen nítidas en mi memoria. Ha sido real, aunque ya haya acabado. Consigo cerrar los ojos mientras el miedo por olvidar desaparece. Sé que este viaje no se borrará de mi memoria nunca.
No podría permitirlo.
Mañana volverá la rutina, pero ya no será lo mismo. Además puede que esta noche tenga suerte y sueñe con ballenas...
Dedicado a Aly, Paula, Pilar, y Javi.
Gracias por un maravilloso sueño hecho viaje
(10,11,12,13 y 14 de Marzo de 2011 - Génova)
(10,11,12,13 y 14 de Marzo de 2011 - Génova)
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