Para este brindis descorcho mi primer frasco de Felix Felicis.
Brindo por esos abrazos de antes de dormir, después de las risas y las cazas de ciempiés, después de un día lleno de aventuras.
Brindo por cada "buenas noches" sellado por ese abrazo y rematado con un beso en la frente.
Y con este primer trago me retiro, con la certeza de que el recuerdo me ayudará a sonreir, que hoy me hace falta .
No hay comentarios:
Publicar un comentario