Ciudad del recuerdo,15 de Septiembre del 2006
Querido Nadie:
Hace poco me contaron una historia.El protagonista:una persona de las más simpáticas, divertidas y geniales que conozco.El final:poco alentador.Como tantos otros finales de tantas otras historias.Pero el mayor problema no es el final de esa historia, sino el principio de una nueva historia que comienza. De esta historia su protagonista me contó algunas cosas queme hicieron pensar y reflexionar... y recordar, sobre todo recordar otra historia de final ¿triste? No se... ni siquiera sé si ha terminado... O quizá si que lo sé pero no quiero admitirlo.Así somos las personas, capaces de sufrir mil veces más de lo que deberíamos por abrigar la más mísera esperanza.
Porque,¿cómo afrontar los finales tristes? Cuando una historia acaba, otra nueva empieza.El problema se encuentra cuando no quieres olvidar.Es fácil comenzar otra historia cuando la única parte de tu vida que se ha modificado es fácil de olvidar. Incluso es fácil si tu propósito es olvidar... pero¿y cuando no quieres olvidar? ¿Qué pasa si para tí esa historia es algo más que un relato que añadir al libro de tu vida? ¿Y si esa historia es una de las partes más importantes, o al menos lo es para tí en este momento y en este lugar? Cuando una parte de tu vida está marcada, no puedes olvidarla. Cuando sabes que lo que has perdido es exactamente lo que quieres,no puedes olvidarlo.Y quien diga lo contrario es que no sabe de qué habla porque nunca ha sentido eso de verdad. ¿quien es capaz de olvidar aquello que ha quedado grabado en su corazón y en su mente? Nadie.
Puedes dejarlo pasar, apartarlo a un rincón, cerrarlo bajo llave... pero siempre consigue salir.Cuando llevas mucho tiempo, sí consigues taparlo, seguir con tu vida...pero el tiempo no cura todas las heridas, como se suele decir. Es mentira. EL tiempo pone otros acontecimientos, otras historias encima...pero no borra aquello que nos duele.Hay heridas que siguen abiertas hasta mucho después de que todos las creen cerradas.
Pero ¿es nuestra obstinacón la que las mantiene abiertas? Me gustaría creer que no...o quizás me engañe a mi misma...POrque la herida de mi historia no se cierra,porque o la abro cada vez qeu algo me la recuerda, cada vez que oigo o que leo palabras y cosas que también aparecían en mi historia. Y mi vida ha seguido adelante. Tengo muchas otras historias importantes que se han escrito a fuego en mi corazón, he intentado olvidar... pero no como debería porque realmente no quiero olvidar.¿Como querer olvidar aquello que me devolvió la vida, que me enseñó a ser una persona mejor y diferente? Ahora no tendría nada de no ser por eso. No conocería a las maravillosas personas que conozco porque no habría tenido el valor suficiente para acercarme a ellas, seguiría siendo la callada y sola niña del cuento de mi niñez...Ahora sé lo que es mirar a cada lado y ver un buen amigo, alguien enquien confiar. Y todo, se lo debo a ese pasaje de mi vida que reaparece una y otra vez.
Ahora soy feliz es cierto...pero en el libro de mi vida hay una página con la esquina doblada,aunque yo intente desdoblarla, la marca qeudará ahí.Y muchos acontecimientos me llevan de vuelta a esas páginas.Pero sobre todo, me llevan de vuelta a las preguntas que me hice al final de esa historia, un final que aún no ha llegado.Ha hstorias de dos, donde uno puede olvidar y otro no.¿merece lapena ser el único que recuerde, vale la pena sufrir por algo que sólo tú recuerdas? O quizá me engañe.Porque no sé si se ha olvidado.NO sé qué ocurre, nada... Sólo sé que quizá con cosas como esta,cada palabra que escribo, es una duda.Una duda de si estaré haciendo daño al intentar quitarme un peso de encima.¿es mejor callar?¿es mejor lanarse y averiguar? No se nada.
Sólo se que no puedo, que no quiero olvidar.POrque olvidar una de las cosas más importates de tu vida no es una opción.Y también sé que tengo miedo de no saber. Miedo de ser egoista.Miedo de equivocarme otra vez, en esta historia y en todas las demás.Miedo de perder lo que quiero...
El miedo es algo innato en algunas personas.La vergüenza no es sino miedo e hacer las cosas mal y que alguien opine algo malo de ti por equivocarte.Por lo menos asi se puede describir la vergüenza que yo siento tantas veces.
Pero el miedo no es lo peor aquí. Lo peor es la impotencia.Sabes que no puede hacer nada.Pero aún así o dejas de pensar que deberías hacer algo.Es esa impotencia lo que más duele, lo que más tristeza causa.
Porque,sea lo que sea que ocurra, no depende de tí ni de tus errores, de tus miedos o seguridades. Depende de alguien ajeno, ora persona.Y tú sólo puedes seguir adelante,mientras una parte de tí se queda sentada,viendo pasar un tiempo que carece de poder para curarte,y espera algo que quizá nunca llegue a ocurrir.
Todo esfuerzo es en vano cuando nada depende de tí, pero no puedes olvidar.Cuando las decisiones que pueden cambiar tu vida no están en tus manos, sino en las de otros.
Y esto, querido amigo, es la realidad de una mujer dormida.Un bello palacio de cristal que se puede romper por cualquier descuido,por mucho que lo cuides, y en cuyas paredes se ven las marcas de rayaduras que no se pueden borrar, pero que forman y formarán pare e él para el resto de su vida.
Gracias de nuevo por escuchar los delirios de una chica confusa.Volveremos a vernos.
Kreyla Vaely
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