La vida no contesta las preguntas que formulas, pero esconde las respuestas que deberías buscar.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Nuevo y viejo


(18/10/2009)

[...]"Merece la pena de verdad sentir que tus amigos siguen ahí a pesar de la distancia y del tiempo. Porque, como dice la imagen que he elegido para esta entrada, si ellos no estuvieran ahí para mí, yo no estaría aquí. Y tampoco sería quien soy.

Os doy las gracias a todos, por ser mis amigos, por estar ahí. Por quererme tanto y por darme más de lo que me merezco, tanto que nunca podré devolvéroslo todo, aunque hago lo que puedo."[...]

Han cambiado muchas cosas en mi vida desde que escribí esa entrada, hace justo un año. Ya no me siento tan sola tan a menudo, ahora me ha dado la vena fiestera y paso más tiempo fuera que dentro de mi casa. Han ocurrido cosas que me han marcado en mayor o menor medida y he encontrado un montón de gente maja con la que disfruto de grandes y gratos momentos.

Pero hay cosas que nunca cambian. La gente que sigue lejos. La rueda de la rutina. Los sentimientos que describo en la entrada enlazada arriba empiezan a surgir otra vez, con motivo del inicio del curso, de vuelta a la espiral. Pero la gente sigue ahí. Sigue habiendo espacios para respirar, gente que me lo recuerda.

Respirar, pensar, reflexionar y disfrutar.

Gran verano haciendo todo eso, viendo a la gente que tengo más lejos. Ha aparecido incluso el miedo a tener a demasiada gente demasiado dispersa, el miedo a no poder dedicarles el tiempo que se merecen a cada uno de ellos.

Pero siguen ahí. Y yo sigo aquí. Y aún me mantengo de pie, luchando por arañar segundos, pequeñas conversaciones y grandes momentos a un tiempo que se me escapa de las manos sin que pueda evitarlo. Pero no pasa nada, porque merece la pena. Cada uno de esos segundos aprovechados, de esos pequeños comentarios con la gente que tengo lejos, de esos ratos con los que tengo cerca, hacen que merezca la pena seguir intentándolo. Si ellos siguen manteniendo su cariño hacia mí, si ellos no me olvidan, no voy a ser yo la que no lo haga.

No. Son muy importantes, sois muy importantes, y os quiero por cada segundo que me dejáis demostrároslo y que permanecéis ahí: al otro lado de la pantalla, del teléfono, de la mesa , del aire que nos separa esos metros de espacio personal. Valéis mucho, y me enseñáis que la vida merece la pena a pesar de todo.

¡¡GRACIAS!! Os quiero muchísimo

P.D.- perdón si me repito mucho XDDD tiendo a divagar sobre las mismas ideas.

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